Bethesda Softworks y Arkane Studios han lanzado la primera gran expansión de Prey, títulada “Mooncrash“, donde los jugadores tendrán que escapar de una base lunar secreta de TranStar, tan grande como la Talos I, plagada de tifones en una nueva campaña donde los objetivos de juego, los botines y los enemigos cambiarán en cada partida.

En Prey: Mooncrash, la base lunar secreta de TranStar dejó de transmitir poco después de los acontecimientos de Prey. Ahora, Peter, un hacker destinado a bordo de un satélite espía al que han encargado la misión de interceptar las comunicaciones de TranStar, deberá averiguar el porqué de esta interrupción. Atrapado y sometido a un contrato despiadado con KASMA Corp, la única esperanza que Peter tiene de volver a ver a su familia pasa por descubrir los secretos perdidos de la base.

Los jugadores podrán ir desbloqueando varios personajes que dominan diferentes especialidades como la ingeniera Joan, la oficial de seguridad Bhatia o el psíquico Andrius. Cada uno usará un arsenal diferente y habilidades diferentes; Bhatia destaca en el uso de armas de fuego, mientras que Andrius puede elegir entre muchas capacidades psíquica.