Activision Blizzard ha decido despedir a cientos de personas entre las varias subsidiarias que la componente. Entre estas, la compañía ha confirmado que figuran también Activision, Blizzard y King.

En la conferencia dedicada a los resultados del último trimestre fiscal y totales de 2018, Activision Blizzard ha comunicado la necesidad de reducir los recursos humanos en 8% (más o menos 800 empleados), sobretodo de los departamentos no dedicados al desarrollo de juegos y añadir fuerzas nuevas a los equipos encargados de grandes franquicias como Call of Duty y Diablo.

J.Allen Brack, presidente de Blizzard, comunicó en una notificación que la cantidad de empleados en algunos equipos esta desproporcionado al actual estado de los lanzamientos planeados. Lo que significa que hay que hacer algunos recortes en varias áreas de la empresa.

La “buena noticia” es que todos serán indemnizados. Además, dentro de las propias posibilidades la compañía ayudará a encontrar un nuevo trabajo. 

Por su parte, Square Enix ha abierto las propias puertas. La productora japonesa está dispuesta a contratar nuevo personal. Por consiguiente ha publicado una oferta de trabajo especialmente dirigida a aquellos que han sido despedidos por Activision Blizzard.

Lo más triste de esta historia es que el despido de estas casi 1.000 personas coincide con el año con más beneficios generados por la multinacional.