Durante una reunión con los accionista, Tatsumi Kimishima, actual presidente de Nintendo, ha revelado que se esperaban vender cien millones de unidades de Wii U al lanzamiento.

Una estimación demasiado positiva debida al gran éxito que tuvo Wii. Pero como sabemos después de cuatro año las cosas han sido bastante diferentes, con poco más del 10% de las ventas esperadas (se cuentan 13 millones en el mes de abril 2016).

Uno de los problemas más grandes encontrados con Wii U ha sido la comunicación, la inhabilidad por parte de Nintendo de explicar la diferencia entre Wii y Wii U, que fue considerada como simplemente una versión potenciada de la predecesora en vez de ser vista como una consola completamente diferente.